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viernes, 13 de octubre de 2017

SALVAR EL NAFTA, ¿A TODA COSTA?

























 POR LA ESPIRAL
 Claudia Luna Palencia
 @claudialunapale




-Salvar el NAFTA, ¿a toda costa?





Hay personalidades que todo lo dinamitan acostumbradas a romper y rasgar aunque no se vayan sin consecuencias, esa forma de ser del presidente Donald Trump ha colocado a las relaciones internacionales de Estados Unidos en un constante campo minado.
Con su despectivo menosprecio, el magnate ha hecho gala y hasta mofa, de tratar en público bien a quienes considera sus amigos, “los aliados” y los distancia de quienes no lo son. Basta con el lenguaje corporal en sus chocantes salutaciones.
Es un “tú sí” o “tú no”. Con México el entendimiento es escaso, duro, ríspido a tal grado que el inquilino de la Casa Blanca no ha dejado de hacer un cortocircuito constante en cuanto acercamiento se plantea para los temas torales entre México y Estados Unidos.
 Recientemente hubo un desprecio a la ayuda ofrecida con buena voluntad, esa vocación natural del mexicano por proteger al tercero, por sentirse útil ante las desgracias; jamás respondieron al ofrecimiento del gobierno mexicano ante la devastación dejada al paso de los huracanes.
Los escasos encuentros en los foros internacionales entre, Trump y el mandatario Enrique Peña Nieto, tampoco han dejado de estar exentos de agria polémica: la cara desencajada de Peña Nieto, en la pasada Cumbre del G-20 en Hamburgo, evidenció la insistencia de su contraparte estadounidense “porque México sí pagará el muro”.
Hay otro muro y no está edificado precisamente de ladrillos tampoco con alambre de púas, sin embargo, continúa abriendo una zanja bilateral que remite a ambos países a los tiempos de los presidentes: Álvaro Obregón, Plutarco Elías Calles, Emilio Portes Gil, Pascual Ortiz Rubio, Abelardo L. Rodríguez y Lázaro Cárdenas.
Tiempo de diplomacia rancia entre México y su vecino incómodo que miraba con recelo esa etapa de reconstrucción del nuevo país que emergió institucionalmente hablando después de la Revolución Mexicana.
No hay vecindades fáciles, eso lo hemos aprendido en primero de geografía; los chinos estuvieron medio año de rifirrafe con la India porque sus tropas traspasaron el límite territorial justo en un lindero del Himalaya en el que China tiene planeada una carretera… otra frontera caliente, larga, sinuosa y complicada a lo largo de los 3 mil 500 kilómetros que une a ambas naciones.
México envió tropas para ayudar a Estados Unidos tras el huracán Katrina (2005) pero que actualmente se llegue a la confrontación beligerante entre dos ejércitos por defender alguna determinada franja fronteriza, al menos no hemos llegado.
Y vaya que existen violaciones transfronterizas y violencia fronteriza, simplemente, cuantos miles de mexicanos asesinados en su travesía no nada más en suelo patrio sino también en territorio estadounidense cazados por los Minuteman; y no es una leyenda.
A COLACIÓN
Honestamente, alguien esperaba, alguno de los negociadores mexicanos del NAFTA-TLCAN creyó que sería fácil la renegociación, que es más bien un intento por salvarlo (al Tratado de Libre Comercio)  de la tozudez de Trump.
Ni cerrando su economía, ni guardándola en el desván bajo siete llaves, serían corregidos  los déficits gemelos que arrastra la economía americana; no somos culpables, basta ya del chantaje, de su déficit en la cuenta corriente mucho menos de su déficit fiscal.
Una economía beligerante como es la estadounidense ha financiado con deuda y más deuda también con una sobreexposición de sus presupuestos militares toda la expansión de su industria militar. Y de eso no es culpable el NAFTA, ni mucho menos México.
¿Qué quiere Trump? Salvar el Tratado trilateral pero condicionado a  una revisión cada cinco años (realmente él cree que se quedará al frente de la Casa Blanca hasta el 2025) lo que sería peor que nada.
No siempre hay que aceptar un mal acuerdo sobre todo si éste es absolutamente desfavorable y contiene la cláusula implícita de la incertidumbre, porque puede ser que dentro de cinco años ya no se le pegue la gana renovarlo.  ¿Un empresario arriesgará su capital para comprar activos bajo el paraguas del NAFTA si sabe que en cinco años habrá otra revisión que condiciona su existencia?
Hay que ir preparando el plan B: Justin Trudeau, primer ministro de Canadá, no ve con malos ojos volver a una relación bilateral si al final se ahoga el NAFTA. Ojalá que esta amarga experiencia enseñe a los estrategas aztecas a mirar con seriedad hacia Medio Oriente y Asia.
Directora de Conexión Hispanoamérica, economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales





miércoles, 11 de octubre de 2017

FOLCLOR A LA CATALANA


























 POR LA ESPIRAL
  Claudia Luna Palencia
 @claudialunapale




-Folclor a la catalana



           
Han sido diez días convulsos en Cataluña, más todos los que vendrán, porque la caja de Pandora destapada por el referéndum secesionista ilegal no quedó zanjado ayer durante la comparecencia del presidente Carles Puigdemont ante el Parlamento catalán.

Desde la Moncloa fuentes oficiales han dicho que no pueden dar como válido un referéndum ilegal ni mucho menos un recuento inválido con las urnas improvisadas y sin ningún control; y además ha sucedido una  cantinflesca declaración de independencia suspendida dos segundos después.

En el Parlamento Europeo, el presidente Donald Tusk, solicitó a Puigdemont no anunciar una decisión que pudiera hacer el diálogo imposible, “debemos mirar siempre a lo que nos une en la diversidad”.

Los ojos del mundo entero posados en España, focalizados en el norte de su territorio, nunca antes se había hablado tanto más y más de Cataluña como ahora; si Barcelona ya era famosa por Gaudí y sus edificaciones, más aún después de los lamentables atentados terroristas de agosto pasado… en las últimas horas  su nombre ha dado  la vuelta al globo terráqueo.

#Cataluña, #Independencia y #Puigdemont los hashtags que más han copado los titulares de la prensa internacional en las últimas 48 horas han metido tal ruido en la medida que sucedía la cercanía con la fecha marcada en el calendario: martes 10 de octubre.

Al final la expectación ha sido desbordante, con todo y el ingrediente añadido de alargar una hora más la agonía, el  presidente Puigdemont se ha replicado a sí mismo:  una caricatura, una marioneta circunstancial, plasmada en un discurso bipolar, refractario y hasta cierto punto surrealista.

Primero las justificaciones: “Mucha gente nos mira desde fuera; desde la muerte de Franco, Cataluña ha contribuido a la democracia ha sido motor económico de España”.

Sin embargo, como defendió el golpista, la relación no funciona más “y un pueblo no puede ser obligado contra su voluntad” y el pueblo según él se ha ganado el derecho independentista.

“En este punto de la Historia asumo como presidente de la Generalitat que Cataluña se convierta en un Estado independiente…yo mismo pido al Parlamento que la suspenda porque el momento  exige que se reduzca  la tensión y se restablezca el diálogo”.
A COLACIÓN
¿Qué ha hecho flaquear a Puigdemont? ¿Qué le ha hecho recular cuando en  las calles aguardaban personas dispuestas a vitorear tan rimbombante anuncio?

La respuesta es clara y se llama el poder económico. Desde el domingo 1 de octubre, día del referendo ilegítimo, fueron cayendo gota a gota amenazas incesantes de una serie de grandes empresas muchas cotizantes líderes en el IBEX 35.
El capital manda y gobierna en la globalización. Desde los bancos Sabadell y el Caixabank hasta gigantes como Gas Natural Fenosa, Abertis, Colonial, Cellnex, Freixenet y Grupo Planeta anunciando su cambio de sede social y varias también su sede fiscal hacia otros puntos de España.

Una forma simbólica de presión porque de consumarse la independencia entonces sí habría consecuencias en cuanto a las arcas públicas de la entidad  receptora del pago de los impuestos de sociedades. Money, money y money.

También están las presiones internacionales, ¿quién quiere negociar y hacer intercambio comercial y hasta invertir con un país no reconocido como tal por terceros países, autoridades y organismos internacionales? La respuesta es  igualmente contundente.

Precisamente ayer una de las primeras reacciones la dio Luis Videgaray, titular de Exteriores, quien señaló que “si a pesar del diálogo político, el gobierno catalán declara la independencia, México, no reconocerá a Cataluña como un Estado independiente”.
Directora de Conexión Hispanoamérica, economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales









lunes, 9 de octubre de 2017

LA MALDICIÓN DEL BREXIT




























       POR LA ESPIRAL
     Claudia Luna Palencia
      @claudialunapale




-La maldición del Brexit





           
Sin lugar a dudas el gran culpable es el Brexit, su daño es inconmensurable, es mucho más profundo de lo que se analiza en apariencia porque únicamente se aborda el impacto económico-financiero y los daños colaterales en los desplazamientos de los comunitarios inmigrantes que laboran o hacen negocios en Reino Unido.
El resultado de este referéndum (23 de junio de 2016) se convirtió en un pretexto de indocilidad, un levantamiento de David contra Goliat, un mensaje claramente interpretado para romper el molde y empecinarse para ir a contracorriente.
Su consumación en la votación avalada por la ciudadanía inglesa ha servido para envalentonar a los atávicos y viejos nacionalismos europeos totalmente contrarios a la pertenencia y a la unidad –de concordia y paz- de la que tanto presume la UE.  
Y aunque nadie sabe, bien a bien, hacia dónde derivará en el futuro inmediato y de largo plazo la ruptura inglesa con el cónclave europeo, lo evidente es que la defensa de lo local y de la identidad propia contra el extraño dinamiza el eje de la ideología política de grupos extremos que además empiezan a ganar  una importante cuota de representación popular en los parlamentos.
No en balde los planes de la Comisión Europea están viéndose empañados por varios escollos: 1) La incertidumbre de la salida definitiva del Reino Unido,  en plazos concretos y costos; 2) la insurrección en Cataluña con el Govern avanzando hacia el inminente anuncio de la independencia de España; 3) la dificultad para formar Gobierno y contar con las fuerzas  sociales y del Legislativo en los casos de Francia y Alemania.
Punto por punto, el Brexit, ha sido una maldición y la primera ministra Theresa May  cada día figura más rebasada tanto por los acontecimientos internos como por la negociación externa de la ruptura total con Bruselas.
Recientemente en Reino Unido, Jeremy Corbyn, líder del Partido Laborista, se lanzó descarnadamente a la yugular de May y le ha dicho con  ese british flemático que si no puede con el paquete que entonces se haga a un lado; y es que están prácticamente inmovilizados no van ni para adelante ni para atrás.
En Manchester se ha dado cita una de las marchas multitudinarias más importantes exigiendo que Reino Unido permanezca en la Unión ya con el presentimiento en el cuerpo de que habrá un costo interno no nada más en la libra (en el último año la moneda se ha devaluado un 17%)  sino en la salida de varias grandes empresas que buscarán relocalizarse geográficamente en el Continente y bajo los enormes beneficios de los acuerdos comunitarios.
En estos momentos impera un atorón entre los británicos negociadores y  los contrapartes de Bruselas, subyace una indefinición de posturas, hay muchas aristas en el limbo.
Al respecto Guy Verhofstadt, coordinador del Parlamento Europeo, remarca que si bien desde el 22 de septiembre pasado la ministra May abrió la puerta en lo relacionado con el papel del Tribunal Europeo de Justicia, en otros asuntos torales, hay un estancamiento absoluto.
“Seguimos esperando contestación a cuestiones clave, como la posibilidad de mantener a Irlanda del Norte en la unión aduanera, y la importancia de evitar el restablecimiento de la frontera con la República de Irlanda. Respecto a los derechos de los ciudadanos y el acuerdo financiero, queremos respuestas concretas a las propuestas hechas por los negociadores europeos”, subraya Verhofstadt.
El político belga afirma que en el seno de la Unión están especialmente preocupados por la afectación en la gente: “Nosotros proponemos que los ciudadanos comunitarios conserven los mismos derechos que disfrutan ahora en Reino Unido, y nosotros haremos lo mismo con los ciudadanos británicos que viven en la UE. Me pregunto por qué seguimos discutiendo sobre ello. Este punto podría y debería solucionarse de inmediato”.
A COLACIÓN
El tema migratorio es lava candente.  Antonio Tajani, presidente del Parlamento, recuerda que  la protección de los derechos de los ciudadanos es la absoluta prioridad. No pueden quedar en el limbo los derechos de que disfrutan actualmente los 4.5 millones de ciudadanos de la UE y el Reino Unido,
Sin avances claros y sólidos en los términos de la separación, los equipos negociadores de la UE y Reino Unido no han logrado progresos suficientes en las áreas clave, condición necesaria para comenzar las discusiones sobre la futura relación bilateral.
Toda esa estática, el laborista Corbyn la quiere capitalizar para sí mismo y le está metiendo presión al acelerador en un momento en que además sigue creciendo el descontento del británico medio.
Y también está del otro lado Boris Johnson, titular de la cartera de Exteriores, el controvertido correligionario partidista de la primera ministra May, que ve cada vez más cercana la posibilidad de quedarse al frente del liderazgo de los conservadores.
Directora de Conexión Hispanoamérica, economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales





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