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miércoles, 25 de octubre de 2017

LA MAYORÍA SILENCIOSA
























 POR LA ESPIRAL
   Claudia Luna Palencia
   @claudialunapale




-La mayoría silenciosa



“Para Claudia Genoveva a sus siete años de algodón de azúcar”



Todavía es una palabra tabú y lo es mucho más en el mundo laboral: me refiero al acoso sexual que últimamente va saltando a los medios de comunicación como si eclosionara una cloaca hedionda.

Lo más reciente es el escándalo en la industria cinematográfica pero parece que las fichas de dominó apenas se están moviendo porque se atisba que continuaremos escuchando a más y a más féminas denunciar en  las redes sociales que sufrieron todo tipo de vejaciones eróticas en determinado tramo de su carrera profesional en la que intentaban hacerse un hueco y un nombre.

En efecto es un tema sensiblemente delicado por la tesitura que lo envuelve: trabajo-poder-ascensos-fama-éxito-sexo una dolorosa cadena de favores no siempre consentidos y muchas veces vejatorios.

Y salen todos estos casos a la palestra (insisto y seguirán saliendo más y más casos en otras áreas e industrias) en un momento en el tiempo en el que se van lubricando diversas fuerzas en pro de lograr una verdadera equidad de género.

Una real equidad de género en el ámbito laboral, salarial y en el campo de la conciliación familiar así como en el escenario de las oportunidades profesionales.

Sigue siendo polémica la famosa cuota paritaria, al menos en términos de ejercicio del poder, hay gobiernos que  la ignoran otras la aplican con el menoscabo de concitar críticas en contra de forzar  la repartición de un Gabinete a partes iguales –entre hombres y mujeres- y no por mérito propio.

En equidad de género mucho se habla de lo que hacen Noruega, Islandia, Finlandia o hasta la misma Suiza sobre todo en razón de nivelar los tabuladores salariales entre profesionistas varones y mujeres. Un quid  pro quo.

La lucha no será ni sencilla, ni fácil ni rápida eso lo sabemos de sobra pero bien vale la pena por las nuevas generaciones y las que vienen detrás muchos son dreamers de todo el mundo;  la pangea de millennials que van cimbrando poco a poco nuestro diario vivir no se conforma con nada.

En la medida que en el terreno laboral surjan las condiciones para la equidad, muy seguramente veremos un mañana mejor, se escucha siempre como un deseo perenne en cuanto foro participan mujeres ejecutivas que han  logrado determinada posición de liderazgo.

Ayer martes, en Women Insight, organizado por Inversión y Finanzas y Mujer Hoy en colaboración con diversos patrocinadores públicos y privados, se habló acerca  de “la mayoría silenciosa”; un mundo de mujeres que no es nada rosa en el que se trabaja más, se gana mucho menos y casi todas aceptan las condiciones laborales a rajatabla y sin chistar para no perder el ingreso tan necesario para sostener a los hijos.

Cada vez hay más hogares monoparentales, por ende, contar con un ingreso es la piedra angular, a cambio de lo que sea; y de manera acelerada va percibiéndose la vulnerabilidad de ingreso en las jefas de familia que llegarán a la jubilación en precariedad.
A COLACIÓN
Mirian Izquierdo, presidente de la Fundación Woman Forward,  escribió un libro que se titula “Oportunidades iguales. Cómo impulsar el liderazgo femenino”, ella afirma que hay países como España que se encuentran a 169 años de la paridad de género.

También menciona que la Organización Internacional del Trabajo (OIT)  concluye que si dichos países acercasen su paridad con la del país vecino más rápido, “el PIB  global podría aumentar hasta en 12 billones de dólares para 2025”.

En la  opinión de Izquierdo, la ausencia de participación femenina en el mundo económico pasa factura, no sólo al 53% de la población mundial que representa, sino también a las empresas en general y a las economías de los países.

Para el caso particular del país ibérico, el Instituto de la Mujer pone de manifiesto que solo hay “un 13.24% de mujeres en la alta dirección, representado por 56 mujeres frente a 367 varones”.

Izquierdo lo explica como un desfase temporal, el  argumento base es que se están produciendo cambios en niveles inferiores que determinarán transformaciones de mayor alcance.  Es decir,  a juicio de la directiva, las mujeres estaríamos avanzando, despacio pero seguro  hacia los puestos de decisión máxima en las empresas y será solo una cuestión de tiempo alcanzar el equilibrio.
Directora de Conexión Hispanoamérica, economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales




lunes, 23 de octubre de 2017

2018: CITA CON EL DESTINO


























   POR LA ESPIRAL
  Claudia Luna Palencia
    @claudialunapale





-2018: cita con el destino




El próximo año será crucial para la toma de decisiones que pueden cambiar el destino de una nación, meterla en la encrucijada de dejar fluir las cosas bajo su inercia acostumbrada o bien  romper el orden y atreverse a dar el salto al vacío… a la incertidumbre.

El decidir, elegir u optar tiene siempre ese pequeño inconveniente adherido e intrínseco: no saber si el voto emitido en las urnas, ese sufragio de confianza hacia un candidato terminará siendo del todo acertado porque la experiencia nos enseña que no siempre ser un gran candidato se traduce en un gran gobernante.

La mayoría de las veces pasa todo lo contrario, una persona puede ser muy buena para la perorata, para inflamarle los oídos a los potenciales electores con dulces cantos de sirena; y después, ser un pésimo gobernante, lleno de dudas e incapacidades para lo toma de decisiones –muchas delicadas- que demanda el ejercicio del poder.

Amigo lectores se acordarán del voto del miedo, cuando el terrible asesinato del candidato del PRI Luis Donaldo Colosio, nos instaló desde entonces en la misma maraña circunstancial de Colombia.  Un país al que desde hace años atestiguamos su lamentable violencia, narcotráfico y descomposición social, como simples espectadores, a través de los medios de comunicación.

Mientras en México la opinión pública abordaba el tema de Colombia como el de un Estado fallido, atenazado por el terrorismo perpetrado por los grupos insurgentes y por los paramilitares, de momento nos sentíamos indemnes, pero la verdad sea dicha de paso, el asesinato del candidato Colosio marcó un punto de inflexión en la vida política del país azteca.

Desde entonces todo ha cambiado, política y económicamente hablando, y el Estado no es mucho más fuerte que antes ni mucho más transparente ni  mucho menos corrupto; y hoy por hoy en ese México de jóvenes millennials de espíritu de oro y arrojo de plomo, ya ni siquiera la pobreza es el principal problema que más nos preocupa, lo es la terrible inseguridad y la falta de un Estado de derecho, duele la lacerante impunidad que cobija a tantos malhechores.
A COLACIÓN
Después del voto del miedo en 1994 que metió a Ernesto Zedillo Ponce de León en la Presidencia y favoreció desde luego al PRI, en el año 2000 la ciudadanía se atrevió a dar ese gran salto.

Como candidato del PAN Vicente Fox encendió muchos corazones, abrió una enorme ventana para todos aquellos que deseamos ver un México más próspero y sobre todo con menos inequidades.

¿Qué recuerda de las elecciones de julio de 2000? Yo, a mucha gente arriba de 55 años de edad, llorando emocionada porque creyó que “morirían sin ver a otro partido que no fuera el PRI gobernando el país”.

Desde luego que Fox como presidente enfrentó toda la terrible inercia que lastra y ata al país en todos y cada uno de sus canales, no se diga desde luego el económico.

El poder económico manda, gobierna y pone las reglas del juego casi siempre: lo vemos en la globalización primordialmente con el presidente Donald Trump que como empresario llegó  a la cúspide del poder político para defender los intereses de sus amigos; y ha preferido renegar del cambio climático que dejar de engrosar las arcas  de la industria del carbón y de la propia industria automotriz.

En 2018 hay un nuevo choque de fuerzas políticas, así como de profundos intereses económicos, la llegada de Trump con su equidistancia ideológica y su chocante personalidad están de alguna forma obrando a favor de Andrés Manuel López Obrador y su grupo de MORENA.

Esto sucederá en la medida que AMLO sepa capitalizar para sí mismo el resentimiento y el rechazo de Trump a los lazos preestablecidos con México en  las últimas décadas.

El sentimiento nacionalista y patriótico exaltado por el magnate inmobiliario, su “America first” puede ser un revulsivo en la campaña política de México el próximo año. 

Y llegará a la Presidencia quien mejor de todos los candidatos utilice dicho argumento nacionalista y patriótico, quien logre cristalizar en votos el rechazo de Trump y la oportunidad de decir que es tiempo para México y para los mexicanos.

El  dilema moral es que nuevamente acontecerá un rosario de promesas (incumplidas) y el país honestamente no está para perder más el tiempo ni para continuar con ese enorme desbalance social producto de una sociedad donde hay más pobres que ricos. Ya lo hemos visto el NAFTA-TLCAN no ha servido para corregirlo.
Directora de Conexión Hispanoamérica, economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales




OBJETIVO #HAMBRECERO

Claudia Luna Palencia periodista y corresponsal hispanomexicana foto del 18 de octubre de 2018 POR LA ESPIR...