Buscar este blog

Mostrando entradas con la etiqueta #NAFTA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta #NAFTA. Mostrar todas las entradas

miércoles, 25 de julio de 2018

ANDRES MANUEL: ¿PAGARÁ EL MURO?

























La periodista y corresponsal Claudia Luna Palencia en #HelsinkiSummit2018 cita histórica entre el presidente Donald Trump y su homólogo ruso, Vladimir Putin. Aquí en el pequeño grupo de 14 corresponsales elegidos para dar seguimiento directo al presidente Putin. 




POR LA ESPIRAL
                            Claudia Luna Palencia
@claudialunapale



-Andrés Manuel: ¿pagará el muro?




No es únicamente asunto de buen tino la elección de profesionistas inteligentes y probos para ocupar los máximos cargos de representación en México asimismo está la imperiosa necesidad de reforzar, con toda la caballería de habilidad necesaria, el manejo de las relaciones exteriores del país azteca.

            Tan cambiante pero al mismo tiempo preponderante se ha vuelto la agenda internacional: a tal punto que,  hoy en día, se necesita una súper secretaría, un ministerio, reforzado de gente suficientemente informada de la geopolítica y la geoeconomía a fin de evitar que México se deslice en territorio lábil en su política exterior.

            Lo que Andrés Manuel López Obrador requiere es un moderno Talleyrand así de sagaz, mordaz, suficientemente capaz de envolver y engatusar al otro; tener el suficiente carisma para inyectar de diplomacia y buen hacer a una relación entre Estados Unidos y México que se ha quedado con las venas secas.

            La diplomacia es el arte de la seducción, lo intentó desplegando todos sus encantos el presidente galo Emmanuel Macron para convencer al empecinado mandatario de Estados Unidos de permanecer en el Acuerdo del Clima, en no abandonar el Pacto Nuclear con Irán y  en no iniciar una guerra comercial.

            Todos sabemos que el delfín del Elíseo se estrelló contra la roca de Donald Trump al parecer blindado ante las cortesías y las mejores artes diplomáticas.

            En su visión obtusa el mundo es uno y no hay forma de dialogar sino es aceptando, primeramente, el criterio del magnate norteamericano; después de agachar la cabeza y asimilar sus condiciones entonces quizá haya resquicio, cierto margen, de entendimiento.

            Las relaciones entre México y Estados Unidos nunca han sido fáciles a lo largo de la historia como naciones, las denuncias acerca de las injerencias estadounidenses en la política interna del país azteca han sido múltiples y crecientes.

            De ello se quejó y varias veces, por ejemplo, el presidente Porfirio Díaz de intromisiones de parte del presidente William Howard Taft con quien por cierto se reunió en un inusual encuentro (inusual porque era raro que dos presidentes tuvieran citas bilaterales no como ahora) el 17 de octubre de 1909. Díaz acusaba al embajador norteamericano Henry Lane Wilson de mover los hilos en su contra; y no estaba errado.

            Pero hay muchas más ocasiones de intromisiones a lo largo del siglo pasado; y si el entendimiento entre la Unión Americana con Rusia pasa “por sus peores momentos” con México, la  situación está empantanada.

            El distanciamiento entre ambos presidentes, Trump y el mandatario Enrique Peña Nieto, es más que obvio y evidente, la última vez que dialogaron hace más de tres meses lo hicieron vía telefónica y el inquilino de Los Pinos volvió a refrendarle que “México no pagará el muro”; contrariado Trump le cortó la comunicación con un lapidario “bye, bye”.
            Se quedó en la congeladora una visita oficial de Trump a México y otra de Peña Nieto a Washington mientras las negociaciones del NAFTA-TLCAN corren en paralelo igualmente a trompicones muy a pesar de los enormes esfuerzos de los equipos negociadores de Economía y Comercio de México, Estados Unidos y Canadá.
A COLACIÓN
            Mi apreciación como analista internacional es  que el nuevo presidente electo López Obrador no tiene nada fácil el camino para recomponer y reencausar las relaciones bilaterales. Él tiene a su favor la frescura de estrenarse en el poder y viene con el espejismo en su cabeza de que podrá echarse a Trump al bolsillo de buenas a primeras… que hará todo lo que no hicieron ni Peña Nieto, ni sus asesores o diplomáticos.

            Mi pregunta directa a Andrés Manuel es: ¿qué baza usará para negociar ante un monigote de cartón piedra que NO dará un paso atrás en su obcecación de que México pague el muro?

            Segundo escollo, éste quizá logre evitarse: es decir, que a la mera hora no  sea incluida la famosa cláusula Sunset en el nuevo NAFTA-TLCAN  que Trump quiere incorporar a la fuerza y que implica tácitamente que cada “cinco años sea revisado el Tratado con posibilidades de darlo por terminado”.

            Con mucha habilidad, junto con la presión de Canadá, podría evitarse la cláusula Sunset; no obstante, lo que a mi entender es inamovible es que “México pagará el muro” según la actitud beligerante de Trump. Y ese simple hecho ya es de entrada un hándicap para el nuevo gobierno de López Obrador. ¿Qué baza utilizará para quitar la presión por lo del muro? Se corre el riesgo de que sea la sombra de distanciamiento permanente entre Washington y México al menos lo que dure la Presidencia del republicano.
Directora de Conexión Hispanoamérica, economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales

           




lunes, 4 de junio de 2018

TODOS CONTRA TRUMP






















POR LA ESPIRAL
                                Claudia Luna Palencia
@claudialunapale



-Todos contra Trump



El pasado 19 de mayo, Washington y Beijing, acordaron renunciar ambos a la política de sanciones arancelarias bajo el compromiso chino de incrementar sus importaciones de productos e hidrocarburos estadounidenses.

Empero, el presidente Donald Trump  no duró ni diez días convencido y al final, otra vez de forma unilateral, decidió sostener los reajustes arancelarios anunciados en abril pasado: sancionar a China con impuestos ad valorem (hasta por 150 mil millones de dólares) en una amplia serie de productos y servicios, como   represalia al anuncio de gravar  128 artículos estadounidenses agropecuarios con aranceles de entre el 15% al 25%  por un valor de 3 mil millones de dólares; y otros más  con el  25% a 106 productos estadounidenses hasta sumar los 50 mil millones de dólares.

Igual sin precedentes: la Casa Blanca ventiló que extenderá  también los aranceles al acero y al aluminio para los 28 países de la Unión Europea (UE), México y Canadá sus dos socios tradicionales de la Unión Americana con el TLCAN, todavía en proceso de renegociación.

 En Europa han saltado todas las alarmas y desde Bruselas, Jean Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, advirtió que no se quedarán cruzados de brazos y  responderán una por una a cada provocación del otro lado del Atlántico gravando sus artículos y servicios con la misma intensidad.

"Estoy preocupado por esta decisión. La UE cree que estas tarifas unilaterales de los Estados Unidos no tienen justificación y van en contra de las normas de la Organización Mundial del Comercio. Esto es proteccionismo, puro y simple. Nos hemos comprometido continuamente con Estados Unidos, a todos los niveles posibles, para abordar conjuntamente el problema del exceso de capacidad en el sector siderúrgico. El exceso de capacidad sigue siendo el núcleo del problema y la UE no es la fuente sino al contrario, se ve igualmente dañada por ello. Hemos indicado constantemente nuestra disposición a debatir formas de mejorar las relaciones comerciales bilaterales con Estados Unidos pero también hemos dejado en claro que la UE no negociará bajo amenazas”, aseveró Juncker.

Pero a Trump, no le importa abrir más el melón, desgajarlo a rebanadas de tensión, ya China se quejó ante la OMC y los europeos preparan asimismo una batería legal ante el organismo mediador.

Además de un ristra de aranceles contra varias mercancías made in USA por un valor de 3 mil 500 millones de dólares; la lista de las mercancías que serán gravadas al alza son: las motos Harley Davidson, el bourbon,  la mantequilla de cacahuete, los arándanos, los pantalones Levi´s y el zumo de naranja; entre otros muchos más artículos.

Aunque es tan sólo el principio de los ríspidos meses por venir, la UE está desbordada por la cantidad de asuntos –y la premura- que brotan como hiedra, un problema tras otro obligándole a posicionarse como bloque.

A la vuelta de la esquina le viene encima el restablecimiento de las sanciones  (de 2012) de parte del Departamento del Tesoro para las empresas, personas físicas y morales que sigan sosteniendo nexos comerciales y de negocios con Irán, a partir de septiembre próximo; la Casa Blanca rompió unilateralmente su participación en el Tratado Nuclear justificando que no evita la posible fabricación de una bomba atómica ni aborda el tema de los misiles.
A COLACIÓN
            Hace unas columnas atrás le comenté, amigo lector, de los negociaciones a contrarreloj llevadas a cabo por los equipos de Economía en Washington para sacar avante el nuevo texto del NAFTA-TLCAN, dejarlo al menos firmado antes de las elecciones del 1 de julio para luego descansar en manos de los respectivos congresos de Estados Unidos, Canadá y desde luego México.

            En el último trimestre está cerrado el teléfono entre la Casa Blanca y Los Pinos no hay línea de diálogo  binacional porque Trump, siempre obcecado, vuelve a insistir con el tema del largo muro fronterizo “que será pagado por México”.

            En esas circunstancias no es que únicamente sea inviable el diálogo entre el presidente Enrique Peña Nieto y su homólogo norteamericano, es que amenaza con volverse de piedra… si Andrés Manuel López Obrador gana la Presidencia, la probabilidad de azotarle la puerta en las narices a Trump es elevadísima; como elevadísimas son las posibilidades de que, digámoslo, de una vez no haya más NAFTA-TLCAN.

            Sí, es mejor que lo vayamos asumiendo como un proceso de catarsis nacional: para Trump  la renegociación es tiempo quemado, para él son los estertores del mismo porque no lo quiere y punto. Y con AMLO el entendimiento será escaso y con MORENA dominando en el Congreso no pasará el NAFTA-TLCAN en caso, de que algún día, se llegue  a buen puerto en la renegociación.

         El Tratado está herido de muerte, no va a prosperar porque tanto Canadá como México, tienen dignidad y ninguno de los dos países va a permitir una cláusula deshonrosa que adhiere la incertidumbre a su libre comercio como Trump pretende que cada cinco años sea renegociado el NAFTA-TLCAN. De eso a que no haya más acuerdo es mejor esto último ningún empresario querrá invertir bajo esa bruma quinquenal.

            Ahora bien  que lo sepan los norteamericanos: su próxima gran recesión la está labrando, semilla por semilla, su flamante presidente pelirrubio, de corto talante pero aplaudido por el ciudadano promedio estadounidense. ¡Y entonces no les salvaremos ni China, ni México, ni Canadá, ni la Unión Europea, ni Rusia!
Directora de Conexión Hispanoamérica, economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales

           




PRESENTACIÓN DEL CLUB DE LA NAFTALINA EN SANTANDER

Vamos para Santander a la presentación de mi novela #ElClubDeLaNaftalina que tan buena acogida está teniendo en España; ya estuvimos en ...