Buscar este blog

Mostrando entradas con la etiqueta #Trump. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta #Trump. Mostrar todas las entradas

lunes, 6 de agosto de 2018

COREA DEL NORTE: PAPEL MOJADO





























La periodista y corresponsal Claudia Luna Palencia en #HelsinkiSummit2018 cita histórica entre el presidente Donald Trump y su homólogo ruso, Vladimir Putin. Aquí en el pequeño grupo de 14 corresponsales internacionales elegidos para dar seguimiento directo al presidente Putin. 




POR LA ESPIRAL
Claudia Luna Palencia
@claudialunapale




-Corea del Norte: papel mojado




            El dictador norcoreano, Kim Jong-un vendió como un éxito reivindicativo  de su atroz régimen el encuentro que sostuvo con el mandatario de Estados Unidos, el 12 de junio pasado, en Singapur.

            No sé por qué razón pero parece que hablo de una fecha ya muy muy lejana como si hubiesen pasado muchas lunas  y varios calendarios deshojados; quizá sea porque más allá de la temporalidad que tanto fascinaba a escritores como León Tolstoi este año vamos demasiado bombardeados por noticias relacionadas con Corea del Norte, Siria, Irán, Palestina con Gaza y Cisjordania atenazadas por Israel y primordialmente porque la figura de Donald Trump no da tregua ni siquiera en vacaciones.

            ¡Anúdenle los dedos! ¡Y ciérrenle la boca! Desde la Casa Blanca cada día salen una retahíla de  tuits que marcarán la agenda internacional del día que casi siempre inicia con la frase favorita del pelirrubio: “China es muy mala con Estados Unidos”; como acontece igualmente con “la UE que es muy mala con Estados Unidos” y prácticamente todo en lo que la Unión Americana está en desventaja con el resto del mundo es “muy malo”.

            Con Corea del Norte la escalada verbal  no es por estar en desventaja comercial sino por tener un rival atómico con cohetes con ojivas nucleares capaces de llegar a territorio americano.

            De acuerdo con el Council on Foreign Relations se estima que Pyongyang tiene desarrolladas de 10 a 20 poderosas armas nucleares, al menos en 2017 realizó sendas pruebas, un total de 23 cohetes de todos los tamaños fueron lanzados y explosionados.

De su peligrosidad, el Center for Strategic and International Studies, desmenuza el alcance nuclear de Corea del Norte: misiles de corto alcance de 625 millas capaces de traspasar la Península de Corea; misiles de medio alcance más de 625 millas y hasta 1 mil 864 millas que además de caer en Japón podrían alcanzar hasta Guam; misiles de rango intermedio más de 1 mil 864 millas hasta 3 mil 417 millas que pueden llegar perfectamente a Alaska y los intercontinentales de más de 3 mil 417 millas listos para  alcanzar Washington, Honolulu y Los Ángeles.

No es desde luego una negociación sencilla, buscar un cauce pacífico en el que primeramente Jong-un  (así de receloso como es) acepte  un tratado para frenar la carrera armamentista nuclear y encima, desmantelarla.

Y sobre todo hacerlo a cambio de nada. ¿Qué quiere Jong-un? Que no le derroquen, que Estados Unidos con sus aparatos de Inteligencia no le pongan una trampa… un atentado.      

El gobernante, el tercero de la dinastía en el poder tras finalizar la guerra de las dos Coreas, vive amurallado del resto del mundo en compañía de sus gobernados; a él le interesa pertrecharse para conservar el poder y eso implica no darle demasiadas alas a su pueblo, ni alas educativas, ni alas económicas. Lo justo y punto.

En la visión de Trump, como natural hombre de negocios, todo es cuestión de dinero, al fin y al cabo,  time is money; por eso en su encuentro con Jong-un le vendió la riqueza de Singapur y el progreso de su vecino natural, Corea del Sur pretendiendo con ello seducir a Jong-un, hacerlo ver que su desnuclearización y una apertura de su economía y de su país podría atraer un aluvión de inversiones para “hacer de las bonitas playas norcoreanas, playas con hermosos condominios”.

El sátrapa que, como todos los sátrapas, acumula todo el poder político y económico que quiere porque su poder es omnímodo no le interesa los condominios en sus espléndidas costas, lo que quiere es que nadie lo derroque y que lo dejen seguir en su ostracismo gobernando y oprimiendo a su gente. Mientras cuente con el apoyo comercial de China, su aliada y tradicional amiga y consejera; y además, con el beneplácito de Rusia para obtener el gas y el petróleo requerido para su economía, por lo demás, nada le importa.

Quizá pueda cambiar la tónica de las no relaciones con Corea del Sur, rotas desde finalizar la guerra en 1953,  son hermanos culturales que comparten la misma idiosincrasia así es que rebajar las tensiones en la Península sería bueno para ambos países.
A COLACIÓN
            Lo que no parece que vaya a cambiar  (a lo mejor es todavía muy pronto para evaluarlo) es la desnuclearización pacífica de Corea del Norte, no han pasado ni dos meses y circulan todo tipo de versiones.

            Por un lado, el régimen de Pyongyang ha dado muestras de tener voluntad para la paz, ha devuelto los cadáveres que ha solicitado Washington, ha liberado a prisioneros norteamericanos a petición también de Washington; se han discurrido sendas invitaciones verbales entre el presidente Trump y Jong-un para una visita oficial a sus respectivos países.

            Ante la prensa internacional se enviaron imágenes del desmantelamiento de un laboratorio  nuclear mientras Mike Pompeo, el ex temido agente de la CIA,  convertido ahora en secretario de Estado de los Estados Unidos dirige las espinosas pláticas con el régimen norcoreano: la Unión Americana quiere una desnuclearización rápida y Jong-un que le levanten a su país las sanciones económicas, comerciales y de inversiones que están en la ONU impuestas desde hace tiempo.  Y ninguna de las dos cosas suceden con la celeridad requerida… esto puede terminar en papel mojado .

         Una investigación de expertos independientes entregado al Consejo de Seguridad de la ONU indicó que “Corea del Norte no ha detenido su programa nuclear ni de misiles y que continúa haciendo acopio de material radiactivo”; y añadió en su reporte de 149 páginas que China y Rusia están violando el marco de sanciones vendiéndole a Pyongyang petróleo, gas y otros suministros. Hasta México salió mal parado en el informe porque le habría comprado a Corea del Norte varias mercancías.
Directora de Conexión Hispanoamérica, economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales

           




viernes, 20 de julio de 2018

TRUMP A LOS PIES DE PUTIN




















La periodista y corresponsal Claudia Luna Palencia en #HelsinkiSummit2018 cita histórica entre el presidente Donald Trump y su homólogo ruso, Vladimir Putin. Aquí en el pequeño grupo de 14 corresponsales elegidos para dar seguimiento directo al presidente Putin. 


POR LA ESPIRAL
                                               Claudia Luna Palencia
@claudialunapale



-Trump a los pies de Putin




En Europa, se han atragantado con el encuentro de Helsinki del que no salió nada en concreto para la paz global, ni para Siria, ni para Irán, ni para Corea del Norte más que relanzar a Israel, en palabras del presidente Donald Trump, como eje de la seguridad de la región.

            Guiños y más guiños para la comunidad judía ortodoxa, el votante potencial adinerado de mayor influencia en Estados Unidos, que votará en las urnas el próximo mes de noviembre cuando los ciudadanos norteamericanos vayan a elegir a sus congresistas.

Hace dos décadas hubiese sido imposible ver a la Unión Europea  (UE) buscar el cobijo geoeconómico de China y de otros países de Asia, como por ejemplo, Japón.

            También hubiese sido inimaginable siquiera que Estados Unidos buscase a Rusia como aliado; empero, el actual inquilino de la Casa Blanca ha girado la manivela del (des)equilibrio global con una rapidez inusitada: en menos de una semana, la UE pasó de ser su tradicional aliado heredado como fuerza protagónica de la Segunda Guerra Mundial, a quedar reducido a nuevo “enemigo” de la potencia norteamericana.

Hasta  China  recibió represalias el 10 de julio pasado cuando entraron en vigor los aranceles anunciados por 200 mil millones de dólares a las importaciones del gigante asiático realizadas por la Unión Americana.

La prensa europea se ha devorado al estadounidense, lo han satirizado y dejado al minúsculo papel de servidor del líder del Kremlin, que ve en su debilidad la oportunidad de desarrollar su propio plan estratégico y de poder. Si el presidente Barack Obama relegó a Rusia después de su anexión de Crimea en 2014, Trump le ha devuelto el estatus de potencia.

            Para el periódico El País “Trump se amansa ante Putin”, mientras el otro español El Mundo tituló “Trump se rinde ante Putin tras humillar a Europa”; el francés Le Monde  destacó “las relaciones peligrosas de Donald Trump y Vladimir Putin”; en tanto que, Le Figaro cuestionó si Trump en Helsinki fue débil o un negociador.

            El italiano Corriere della Sera escribió que “Trump con Putin reafirmaron que lo del FBI en el Rusiagate es una farsa”; el alemán Deustche Welle refirió que “Trump y Putin niegan al unísono injerencia en las elecciones de 2016 en EU”.

            Toda Europa se ha hecho eco de que Trump confía más en Putin que en sus propios servicios de Inteligencia, la más mordaz ha sido  la prensa británica que no ha parado en ridiculizarlo con sendas caricaturas rendido a los pies del ruso.

            Ni una palabra de los grandes frentes globales reiteró el cotidiano alemán Suddeustche Zeitung porque “Trump sólo estaba interesado en Trump”, pero ni un avance significativo para favorecer la normalidad civil en Siria a la que ahora Israel está lanzando diversas ofensivas militares bajo el pretexto de evitar que Irán controle la frontera siria cercana a Israel.

            Tampoco se habló del proteccionismo, ni del Acuerdo Nuclear con Irán recién abandonado por Trump, ni del cambio climático, de la nueva carrera armamentista y de la conquista del espacio para uso militar.
A COLACIÓN
            De vuelta a su país, el mandatario fue recibido con fuertes protestas frente a la Casa Blanca, las pancartas son claramente alusivas: “Traidor en jefe” se lee en la mayoría; mientras que el núcleo duro del Partido Republicano crítica el papel de Trump en la Cumbre de Helsinki.

            El portavoz de la Cámara de Representantes y líder republicano, Paul Ryan, matizó que estamos con nuestros aliados de la OTAN y “todos aquellos países que sufren agresiones de Rusia. Vladimir Putin no comparte nuestros valores ni nuestros intereses”.

Para Mike Turner, miembro del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, Trump está alterando la política internacional y “el presidente debe comprender que ha dañado la política exterior de Estados Unidos. Les ha dado un pase y desde luego no les está pidiendo responsabilidades por lo que están haciendo”.

            Ahora Trump se desdice y culpa a “un lapsus del lenguaje” en Helsinki ante Putin la confusión que se ha generado porque según él “tengo una confianza absoluta en las agencias de Inteligencia: “Yo acepto la conclusión de la injerencia de Rusia en las elecciones de 2016, aunque no tuvieron efecto alguno en el resultado ni hubo colusión”.

Al interior de la Unión Americana ya están haciendo cuentas del trasvase de votos de los inconformes con el quehacer de Trump que militan en las filas republicanas y están sopesando que tanto puede dañar esto a los rusófobos republicanos  aunque Trump y sus alquimistas siguen apostando a que cuentan ya con el voto judío trascendental en los estados en los que hay que tener la mayoría para ganar una elección.
Directora de Conexión Hispanoamérica, economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales

           




PRESENTACIÓN DEL CLUB DE LA NAFTALINA EN SANTANDER

Vamos para Santander a la presentación de mi novela #ElClubDeLaNaftalina que tan buena acogida está teniendo en España; ya estuvimos en ...