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lunes, 27 de noviembre de 2017

PESIMISMO TRAS LA CUMBRE DE BONN

























  POR LA ESPIRAL
 Claudia Luna Palencia
 @claudialunapale


-Pesimismo tras la Cumbre de Bonn




   La recién concluida Cumbre del Clima de Bonn (COP 23) ha dejado  una serie de contrastes, luces y sombras, sobre todo para quienes demandan un rápido esfuerzo de toda la comunidad internacional para implementar cuanto antes los objetivos de París.

Con Estados Unidos fuera de esta edición y totalmente –según  palabras de su presidente Donald Trump- irrevocable, la estafeta ha sido recogida tanto por Francia como por Alemania que intentan frenar una desbandada.
Precisamente esta semana hablé con un experto en la materia: Jonathan Gómez Cantero, geógrafo-climatólogo especializado en cambio climático y riesgos naturales y presentador del espacio “El Tiempo” en Castilla-La Mancha.
Para él, la  recién concluida cita en Alemania le ha dejado “muy mal sabor de boca” dado que hace dos años se ratificó el Acuerdo de París y dijeron que sería vinculante, sin embargo, no es así.

 Hasta la fecha, las reuniones en Marrakech (COP22) y recientemente en Bonn han servido para construir el texto de cómo se va a llegar a los compromisos adoptados hace dos años para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero lo que significa descarbonizar a la economía global.

Se trata de aspectos estratégico-jurídicos para lograr que la temperatura no aumente más de dos grados centígrados, lo que a juicio de Gómez Cantero, es un “punto de no retorno”.
Del abandono de Estados Unidos del gran acuerdo del clima, como bien lo esgrimió el analista del tiempo, no es nada más la contaminación de las empresas dentro de la Unión Americana sino lo que éstas igualmente contaminan hacia afuera.

Aunque por un lado reconoció la sinceridad del mandatario estadounidense al decir me salgo “porque hay países que lo han firmado pero saben que no lo cumplirán.

Le pregunté si, en su opinión, hay más resistencia política que económica para coadyuvar a reducir las emisiones de gases contaminantes: “Las grandes potencias económicas siguen muy atadas al carbón, su sustento está en los combustibles fósiles… debe hacerse un enorme esfuerzo para cambiar el modelo. China firmó en París, este país ha visto durante largo tiempo cómo Estados Unidos detonaba económicamente gracias al carbón y ahora que China tiene ingentes cantidades de carbón se le dice que no lo use porque contamina. Ahora bien, los chinos están avanzando muy rápido en el tema de las energías renovables”.

 No obstante, la resistencia política existe porque como lo explicó Gómez Cantero, siempre asociamos crecer con una mejor calidad de vida  pero también con un crecimiento cero se puede lograr calidad de vida.

¿Bastará ese magno pacto para ganarle al cambio climático? “A mí me preocupa, lo digo francamente. El  Acuerdo de París se firmó hace dos años y justo 2016-2017 aumentó bastante el CO2 en la atmósfera… yo opino que París no está sirviendo para nada”.

“Hace poco más de tres años,  algunos países cumplían con las emisiones de CO2 debido a que su crecimiento se había ralentizado, nuevamente con la recuperación del PIB se han incrementado las emisiones.  Te puedo decir que personalmente no hay desánimo pero sí pesimismo además están los negacionistas  del cambio climático en general”.
A COLACIÓN

¿Es Trump un negacionista? Algunos dirán que sí lo es, para Gómez Cantero más bien se trata de una persona que defiende sus intereses político-empresariales.

Y lo hace sin la hipocresía que caracteriza a otros, ya sabemos que el inquilino de la Casa Blanca es políticamente incorrecto, dice lo primero que se le cruza por la cabeza y suele ser matón con el Twitter.

Ahora bien, el cambio climático como él aduce no es “un invento chino” una amplia comunidad científica ha dado cuenta de su veracidad y es que además lo resentimos en nuestro diario vivir. Y muy pronto, para como vamos, lo resentiremos igualmente en la cesta de nuestra compra… una barra de pan puede llegar a costar el doble o el triple.
Las consecuencias recaerán en todos los ámbitos y órdenes, el mismo contexto geopolítico será todavía más sensible con diversos roces desafiando a la frágil estabilidad global.
Directora de Conexión Hispanoamérica, economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales




viernes, 1 de septiembre de 2017

HARVEY, EL KARMA DE TRUMP


          POR LA ESPIRAL
       Claudia Luna Palencia
       @claudialunapale




-Harvey: el Karma de Trump





El  ser humano no es inmarcesible, eso lo sabemos de sobra, y aunque a veces perdemos la perspectiva creyendo que vivimos en una especie de burbuja, la realidad es que somos una sociedad altamente vulnerable.

En la medida que la densidad demográfica se extiende a su vez incrementa su exposición al riesgo fundamentalmente derivado de los desastres naturales, aunque lo es en la misma proporción a virus, bacterias, pandemias, plagas y no se diga a una guerra civil, a un conflicto belicista o a uno de mayor escala con bombas incluidas.

Desafortunadamente el cambio climático cada vez y con mayor frecuencia va recrudeciendo la magnitud del impacto de los fenómenos naturales sobre de la población.

Como espectadores nos hemos quedado boquiabiertos ante la devastación voraz de un tsunami, el de Phuket en Tailandia, en el fin de año de 2004 nos recordó lo pequeños que somos ante la fuerza del mar y de sus olas gigantes.

México con los terremotos de septiembre de 1985 y miles de vidas sepultadas bajo los escombros es otro caso de la furia de la naturaleza que además provocó un impacto directo en el PIB del país azteca.

No hay ningún sitio seguro, ningún país indemne de los efectos del cambio climático, la crecida de las aguas en ríos, lagos, mares y océanos afectará a más de la mitad de los países de nuestro mapamundi. Habrá islas que desaparecerán.

Amigo lector aquí en esta columna le he platicado de las reuniones de la Red Española para el Desarrollo Sostenible (REDS), de hecho en 2015 charlé con Jeffrey D. Sachs después de una exposición presentada por el economista estadounidense al respecto del impacto en nuestras vidas por el llamado calentamiento global.

En lo personal no  me gusta provocar alarma ni mucho menos recurrir al amarillismo para asustar pero en este tema en particular no hay que andarse por las ramas, según Sachs y la información privilegiada que tiene de primera mano “la extinción de los seres vivos avanza progresivamente”.

En sus palabras: "Primero son animales, luego plantas y al final el ser humano. Este milenio pondrá a prueba  nuestra inteligencia para sobrevivir y sobreponerse a los desafíos”.
Al menos hay 17 especies de animales extintas en los últimos 50 años y 15 mil especies de plantas corren el riesgo de desaparecer para siempre son la mitad de las plantas aterciopeladas del globo terráqueo.

Si la biodiversidad se altera impacta a  los ecosistemas y termina lastrando la vida orgánica haciendo que la cadena biológica resquebraje comenzando por la muerte de microorganismos hasta grandes especies. Un fenómeno devastador.

La  mano del ser humano ha sido en buena medida culpable de provocar el enorme drama para la supervivencia de las futuras generaciones, el  presidente Donald Trump que reniega vociferando contra el cambio climático inclusive cuestionándolo así como al aumento de las temperaturas, tiene ahora mismo el primer gran problema para su incipiente Administración, con la catástrofe desatada por el Huracán Harvey.

Dirán los esotéricos que ha sido cuestión de Karma a ver si con la tragedia encima el magnate recupera la cordura y regresa a Estados Unidos al Acuerdo de París.  Por lo pronto, las aseguradoras americanas calculan –a ojo de pájaro- pérdidas por 20 mil millones de dólares que seguramente serán muy superiores.
A COLACIÓN
No hay ninguna ciudad en el mundo preparada para una lluvia persistente no nada más copiosa sino incesante, esta vulnerabilidad urbana debe ponerse por encima de la mesa en los temas de mayor prioridad para las obras de ingeniería pública y de  desazolve. 

Lo que como autoridad y ciudadanía nos debe quedar totalmente claro es que no es irreversible el cambio climático, puede ser mitigado, y debemos aprender a anticiparnos y ser reactivos.

Así como un hecho tan doloroso como los terremotos de 1985 sirvieron para crear una cultura de prevención y reacción ciudadana y por ejemplo en Mérida y Cancún la hay igualmente para los huracanes así es menester actualizar los protocolos de actuación gubernamental y ciudadana;  qué hacer con las inundaciones por lluvias y cuando desbordan los ríos. 
Directora de Conexión Hispanoamérica, economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales




PRESENTACIÓN DEL CLUB DE LA NAFTALINA EN SANTANDER

Vamos para Santander a la presentación de mi novela #ElClubDeLaNaftalina que tan buena acogida está teniendo en España; ya estuvimos en ...