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miércoles, 1 de mayo de 2019

LA NUEVA ECONOMÍA






Columna Por la Espiral
  @claudialunapale

*Economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales.



-La nueva economía



Si usted ya se dio cuenta o quizá aún no, en efecto estamos en una etapa de transición entre un modelo de consumo tradicional base del capitalismo industrial, hacia otro paradigma impulsado por un nuevo consumidor.



Mi reflexión se profundiza después de asistir al New Economy Forum #NESIFORUM organizado en Málaga en el que ponentes de varios países del mundo y muchos representantes de la nueva economía social que va gestándose, por aquí y por allá, mostraron su propia labor cotidiana para hacer de este un mundo mejor.



Hacer economía no tiene porqué ser destrucción de capital, mayor contaminación, depauperación, degradación y desequilibrios sociales, también hay otro modo de hacer economía y eso, amigo lector, se está gestando poco a poco como brotes verdes, sostenibles y transversales ante nuestras narices.



Al final del día creo que la batalla será ganada por un esquema de producción sostenible, con una microeconomía sustentable, impulsada por un consumidor mucho más racional y más consciente de su capacidad de elección.



Y la elección representa tomar decisiones lo que es una responsabilidad absoluta: el cambio climático, su urgencia por mitigar sus efectos nocivos así como contener la degradación de nuestros bosques y de salvar los mares de la contaminación, está impulsando a la juventud millennial a convertirse en eje de la transformación.



Son ellos los que terminarán salvándonos a nosotros mismos  y al propio planeta Tierra, de eso estoy convencida, en la medida que muchos van renunciando a los viejos esquemas paternalistas y a los cánones impuestos de consumo; porque la piedra filosofal del capitalismo implica medir la escala de éxito personal con base a tener, poseer, en suma a la riqueza obtenida.



Tanto tienes tanto vales. Se han creado así verdaderas hordas urbanas  dedicadas a comprar y comprar acostumbradas al bombardeo constante de las marcas, de la moda, de lo más inn… de lo más cool para estar al día.



Afortunadamente ha nacido un consumidor más dispuesto a renunciar al materialismo  en pro de contaminar menos, reducir su huella ecológica y también de cuidar su bolsillo.



Ser más verdes está haciendo que la gente esté dispuesta a experimentar una metamorfosis porque de por medio tenemos la encrucijada del cambio climático.



Precisamente en NESI tuve la oportunidad de platicar con Amaya Apesteguía de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ella me platicó que desde la OCU, junto con NESI, hicieron una investigación en profundidad sobre cómo está cambiando el consumidor; el informe  titulado “Otro consumo para  un consumo mejor”  muestra cómo la gente está integrando los valores en su comportamiento.



“Hay dos cosas muy importantes la primera que el consumo sostenible es muchísimo más de lo que compramos, va mucho más allá;  normalmente todos los datos de mercado, las cifras, todos los estudios hablan de las ventas de productos ecológicos o de las ventas de comercio justo esa es una parte minúscula de la foto”.



Para Apesteguía el gran cambio que se está obrando tiene que ver con la modificación de los hábitos de consumo “además son más difíciles de conseguir pero una vez que las personas los tienen son mucho  más consistentes en el tiempo y son más contagiosos”.



Y provocan, como dijo la ponente de la OCU, cambios más durables y de forma más intensa: “Hay gente que dona lo que ya no necesita, piensa dos veces antes de comprar algo, reutiliza y hasta repara”.



A COLACIÓN

La educación es una pieza clave en este nuevo paradigma, Apesteguía explicó que ahora tenemos más información, también más educación, ¿qué hace falta? Más información adecuada acerca del impacto ambiental, laboral o económico eso aún no existe. “Seguro que el sistema terminará desechando del mercado productos no sostenibles”.



Después está algo injusto: que los consumidores más responsables en este momento van pagando un sobreprecio por comprar productos, mercancías y artículos más sostenibles.



Como parte de la OCU, Apesteguía desde luego señaló que “no debería suceder así” pero todos esperamos que en la medida que haya más gente sostenible, más consumidores racionales, conscientes  y comprometidos “esa sensibilización” terminará por cambiar ese sobreprecio por ser actualmente verdes.

Directora de Conexión Hispanoamérica, economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales.

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